Aunque su uso en occidente está más generalizado entre las personas celíacas, se trata de una muy buena opción para sustituir a la harina de trigo, si bien nos ofrece menos posibilidades que esta a la hora de formar ciertas masas.

Propiedades

La principal ventaja de esta harina es que a las propiedades nutricionales de la de trigo se le suman las del arroz. No en vano el arroz es la base de la alimentación en buena parte del mundo, especialmente por ser una rica fuente de energía con alto valor nutritivo. Además al ser antioxidante contribuye a la prevención de enfermedades.

La harina de arroz es especialmente fácil de digerir gracias a su pequeño porcentaje de fibra (¿quién no se ha hecho un arroz blanco cuando estamos mal de las tripas?), y si además tenemos en cuenta que posee un bajo contenido en grasas saturadas, se convierte en un producto ideal para nuestras recetas.

Fabricación

Si te animas, es muy fácil hacerla en tu casa poniendo arroz en la licuadora, thermomix o el molinillo de café teniendo cuidado de no dejar ningún trocito grande. Esto nos puede salvar en alguna ocasión, pero ten en cuenta que al ser tan duro si lo haces repetidamente las cuchillas se desgastarán antes.

Variedades

Para repostería es más recomendable la harina de arroz integral, que es bastante más cara. Otra variedad es la harina de arroz glutinoso, que echamos en la masa de nuestra tortilla vegana para mejorar la textura.

Usos

Sirve para hacer rebozados y tempuras y, como absorbe poco líquido, nuestras comidas quedan mucho más finas y menos aceitosas.

Nosotras la usamos para formar nuestras hamburguesas de quinoa, de esta manera son aptas para las personas celíacas 🙂


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